![]() |
Ciento Por Uno > Pensamientos > El "Nido Vacío", Síndrome Y Oportunidad |
|||||||
![]() Nuestra Comunidad El Espíritu de la Web La Puerta La Oración Música Frases Reflexiones Pensamientos Tus Mensajes Presentaciones PPS Tus Fotos y Tus Videos Solidaridad Otras Comunidades |
EL "NIDO VACÍO", SÍNDROME Y OPORTUNIDADNo importa si antes de que sus hijos se casaran ustedes fueron una pareja que se llevaba bien o mal. Lo cierto es que cuando los hijos se van del hogar sobreviene lo que los psicólogos llaman el síndrome del nido vacío. Lo que durante años fue una familia, ahora vuelve a ser una pareja. Después de años de vida en común, cuando la mayoría de los proyectos se cumplieron, un matrimonio que vuelve a encontrarse frente a frente inevitablemente se preguntará qué sentido tiene seguir juntos. Esta nueva situación exige reacomodamientos, todo vuelve a ser de a dos, la cena, la hora de mirar televisión, las conversaciones cotidianas. El tiempo que antes se ocupaba en las cuestiones de los hijos, ahora se convierte en un inmenso silencio. Se crea el campo propicio para que aparezcan viejas disputas, viejos desentendimientos, discusiones tantas veces postergadas por cuestiones más urgentes. ¿Significa esto que inevitablemente el matrimonio ha llegado a su fin? No necesariamente. Este puede ser el comienzo de una nueva y maravillosa forma de la relación, mucho más profunda e intensa si ustedes aprenden a disfrutarla. Según afirman miles de parejas esta etapa es la mejor que han tenido. - Ahora disponemos de más tiempo para nosotros. - Nos propusimos revitalizar a la pareja. - Descubrimos que teníamos muchas más cosas en común de las que pensábamos. - Como no tenemos temor a que nuestros hijos puedan descubrirlo empezamos a comprar libros y revistas sobre sexualidad que nos enseñaron mucho... Aprovechar la ocasión Es un momento propicio para que los padres hagan una reevaluación de su matrimonio, llenen el "nido vacío" y desarrollen una relación distinta, de adulto a adulto, entre ellos y también con los ex-niños que se han ido de casa. Como todo cambio de ciclo, supone dificultades, ya que en este camino hay que articular nuevos mecanismos de adaptación y ajuste. Pero seamos realistas: el éxito o fracaso de esta nueva fase se verá muy influido por lo que haya ocurrido en las precedentes. Virginia Satir propone una "lista de aprendizaje" sobre la competencia personal indispensable para atravesar con éxito cada ciclo vital. Es la que sigue: • Diferenciación: distinguir entre tú y yo. • Relaciones: saber conectarte contigo y con los demás. • Autonomía: depender de mí mismo y ser distinto a los demás. • Autoestima: sentimiento de valía personal. • Poder: utilizar mi energía para iniciar y dirigir mi conducta. • Productividad: manifestar la competencia. • Capacidad para amar: ser compasivo, aceptar a los demás, dar y recibir afecto. Un nido que podemos llenar de contenido La sensación de pena que produce la marcha de los hijos del hogar puede ocultar que esta fase tiene aspectos positivos para los padres. Ahí van algunas sugerencias para enfocar con resolución y optimismo esta nueva etapa: • Asumir que "nido vacío" significa ausencia de los hijos en nuestra vida cotidiana, pero también plenitud de espacio propio y exclusivo para el padre y la madre. • La descendencia se fue y no vendrán más hijos, pero... la creatividad y empuje de una pareja revitalizada puede generar frutos de otra naturaleza, tan o más satisfactorios. • Potenciemos el reencuentro con nuestra pareja, llenándolo de mimo, diálogo y relaciones amorosas y sexuales satisfactorias para ambos. • Si hay dolor, seamos sinceros: hay que vivir con naturalidad el duelo de la pérdida. • Manifestemos con palabras y compartamos sin silencios ni disimulos que a nada conducen, esos sentimientos de dolor, de soledad y de miedo ante la nueva andadura. • Reconozcamos los aspectos positivos de lo que acaba de concluir y de la etapa que se abre. • Ahora existen espacios abiertos a otras posibilidades. Retomemos aficiones arrinconadas y, si nos apetece, apuntémonos a nuevos hobbies y gustos. • Distingamos lo que nos ocurre en esta etapa de otros síntomas que pueden llegar al mismo tiempo: la menopausia, la jubilación, el miedo a la muerte, ... A cada cosa, lo suyo. • Reorganicemos nuestro tiempo, de modo que dediquemos unas horas cada día al ejercicio físico, a las salidas y a entretenimientos diversos. • Tenemos más tiempo libre: propiciemos los encuentros con las amistades, quizá un poco desatendidas porque había otros frentes (fundamentalmente, los hijos) a los que prestar atención. • Hagamos que la fantasía, la ilusión, la risa y el buen humor nos acompañen en ese nido que, aunque hoy incompleto, sigue en pié y con mucha vida, toda la que podamos Inyectar. |
| Aviso Legal I Contactar I Webs Amigas I Ó Diseño y Promocion Web by Hitred.com 2009 |